¿Amando con dudas? sugerencias para amar sin depender de tus primeras experiencias matrimoniales



El divorcio, esa palabra que a muchas alivia, mientras que para otras es mencionar lo peor de este mundo. Es un tema en el que no entraré de lleno ni para justificar ni para descartar. Realmente deseo ofrecerte información de valor para que luego del divorcio puedas comenzar o continuar, como dicen por ahí: “con el pie derecho”. Qué mucho se habla de la mujer “divorciada”. Para muchas personas se hace como un segundo nombre, para algunas, una etiqueta y para otras casi el fin de la vida amorosa.

No quiero entrar en sexismos tampoco, pero es evidente que cuando la mujer conlleva un proceso de divorcio, sea por la causa que sea, el hecho le persigue. Mientras que para el hombre es notado como un evento casual en su vida. No lo digo solo yo, sino mujeres divorciadas con las que he dialogado este asunto, también lo que oigo en mi propia familia. La etiqueta queda con ellas como un castigo, mientras que para el hombre ha llegado a ser hasta un alago.

La situación principal que les quiero presentar hoy es la autoestima de la mujer, que ya entra lacerada a la próxima relación. Pesa sobre la mujer por esos secretos a voces: tú eres la divorciada, tú eres la que ya tuvo un “fracaso” y todos los demás comentarios que se siembran en la mente de muchas mujeres. Esto no causa otra cosa que, baja autoestima e inseguridades. En el último episodio de mi podcast estuve dialogando sobre los resultados de una autoestima baja en la vida matrimonial. Es una de las cosas que más afecta la comunicación diaria y la sexual. Mucho de lo que hacemos luego de una experiencia es conducido por el significado que le asignamos a esa experiencia. Entonces, partiendo de esto, luego de un divorcio (que no es un proceso fácil) o luego de la experiencia de la primera vida matrimonial, el significado que le hayamos dado a todas esas experiencias, muchas de las veces, guiarán a la persona en la toma de decisiones en la próxima relación. No, no se hace automáticamente, es un proceso muchas veces inconsciente y por ello les quiero hablar a ustedes sobre este tema tan importante. (Aunque les estoy hablando del divorcio, esto puede ocurrir luego de cualquier ruptura).

Por eso me encantaría que hicieras un ejercicio conmigo, para que evalúes si estás guiando tus conductas dentro de tu nueva relación partiendo de tu experiencia anterior. (Contesta sí o no).

1- ¿Comparas a tu esposo con tu expareja?

2- ¿Temes que pueda suceder lo mismo?

3- ¿Tienes dudas sobre su conducta o lo que hace en tu ausencia?

4- ¿Te comparas con otras mujeres?

5- ¿Dependes constantemente de la opinión de tus amistades para tomar decisiones con respecto a tu relación?

6- ¿Se te hace difícil perdonar luego de una discusión?

7- ¿Te sientes, todo el tiempo, presionada a no cometer errores porque piensas que serás la causante de una nueva ruptura?