top of page

En miseria o en experiencia

Cuando se es parte de una familia militar la familia se ve dividida varias veces a lo largo de la carrera militar, ya sea por misiones especiales, asignaciones y demás. Así que una familia se prepara mentalmente para transitar estos procesos de la mejor manera. En estos días mi esposo tuvo que salir del país a atender algunos pendientes familiares. Entre ellos nuestra casa, porque hemos estado viviendo fuera del país que nos vio nacer y crear una familia. No importa las veces que nos separemos físicamente, el sabor agrio se sigue sintiendo. El extrañarlo como si fuera la primera vez que nos separamos sigue ocurriendo. Ver su espacio en la mesa vacío, no verle al despertarme en la mañana, ni darle el beso de buenas noches u orar juntos durante el día. Aunque nos entristece el estar lejos uno de otro (porque somos esa "una sola carne de la que habla la Biblia), esta vez tuvo un sentido distinto, uno más profundo que me ha llevado, incluso, a crecer espiritualmente. Mi esposo anda preparando nuestra casa en caso de que nos toque regresar o por si se dan unas buenas vacaciones en nuestro terruño tropical, algo que emocionó mucho a nuestros hijos. Y esto fue lo que le dio un sentido mayor.


Mientras llevaba a mi esposo al aeropuerto pensaba insistentemente en cuando Jesús le dijo a los discípulos: "En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino." (Juan 14:2-4) Ciertamente los discípulos estaban tristes porque Jesús se iría físicamente. Pero se fue por una gran razón. Se fue a preparar un lugar para ti y para mí. Para venir en nuestra búsqueda cuando el sea el tiempo. Y en vez de solo llorar su partida, fueron a contarle a otros sobre el gran plan de Jesús de regresar otra vez, así como se los pidió nuestro Salvador. En estos días ese ha sido el consuelo de mis hijos: "papá anda preparando la casa para cuando regresemos". Y se me ha quebrado el corazón mientras los escucho con sus vocecitas hablando uno con el otro y argumentando las razones de que papá haya tenido que irse. Al final dicen: "vamos a ver el calendario cuantos días faltan, porque él dijo que regresaría para tal fecha". Aunque jamás podría comparar nuestro caso con el de nuestro Señor Jesús, sí puedo denotar cuánto me invita esta situación a ir a la palabra de Dios a saber más de Jesús, a leer sobre las señales, a buscar cuán cerca está nuestro amado de regresar. También a mirar el lado brillante de todo esto.


Hay procesos en nuestra vida que envuelven soledad, dolor, hasta desesperanza o duda. Pero más allá de eso hay un futuro que en las manos de Jesús puede ser hermoso. La pesadilla que estás viviendo hoy, pudiera acabarse en cualquier momento. Convertirse en tu oportunidad de crecimiento, de aprendizaje y de valentía. Y pudiera sonar cliché. Pero la verdad es que, en Jesús todo se convierte en algo mejor, a pesar del dolor o el sufrimiento. Me he sentido sola, he llorado porque extraño a mi esposo, mis hijos han sufrido su ausencia. Pero descansamos en las manos de nuestro Padre Celestial. Quien nos da la paz que sobrepasa todo entendimiento. Descanso en su presencia en oración, en lectura de la Palabra y en tiempo de adoración. En esos tiempos me siento respaldada, amada y protegida.


Con todo esto quiero decirte que esta vida nunca estará libre de sufrimiento, pero puedes decidir cómo experimentar el sufrimiento. Si experimentarlo con la mente de que vendrá algo mejor o sufrirlo de manera miserable permitiendo que la desesperanza te arrope y tengas cero razones de sonreír. Y claro, que esta experiencia que te cuento no se acerca a lo peor que le pude suceder a alguien, pero no importando qué tipo de situación experimentes, Dios te ama y te cubre de la misma manera. No importando si es una situación la cual creas tonta o una muy grave. Dios está ahí aguardando por ti, y Su hijo Jesús anda preparando una, morada mejor para ti.


¿Necesitas que ore por ti? Te leo en los comentarios del blog.



26 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

コメント


bottom of page