8 tips para no terminar tan cansada el final del día. (Reserva un espacio para tu intimidad sexual)



Vivimos en un tiempo en el que todo lo material es más importante que lo emocional o la familia. Y se nos hace muy fácil dejar a la familia en último lugar. Llevar a la lista de pendientes lo más importante, por complacer a personas pasajeras en nuestra vida. Como por ejemplo jefes, profesores, amigos o amigas que solo buscan su propio bienestar. Y así también vamos dejando a un lado la vida íntima con nuestro cónyuge. Pero no sucede rápido, a veces ni lo hacemos conscientemente. Pensamos y damos por sentado que las relaciones serán para siempre. Pero sucede que, si no cultivamos una relación, por más amor que halla, la relación se acaba.


Y así va sucediendo también en la vida íntima conyugal. Generalmente cuando estamos cansadas tendemos a terminar primero el trabajo atrasado, limpiar la cocina o culminar otras cosas antes de tomar un baño e irnos a la cama. Y ya para este momento estamos tan descompensadas que, las fuerzas no nos dan para estar íntimamente con nuestra pareja. Puede ser que suceda, incluso a mí me ha sucedido. Todas somos seres humanas (mucho más si somos madres) y es comprensible que esto suceda. Pero la situación es grave cuando esto nos sucede continuamente. Al punto de pasar varias semanas sin intimidad sexual (o intimidad en todos los aspectos) con nuestro cónyuge. La intimidad sexual no es la más importante, pero generalmente dentro de la habitación se expresa lo que sucede fuera de ella. Así que se podría tomar como un espejo de su vida cotidiana en una pareja físicamente saludable.


Comunicarnos, hablar, disfrutar del tiempo, aprovechar los detalles debería ser parte esencial de la vida. Cuando vamos a tener intimidad sexual con nuestra pareja, no necesitamos muchísimo tiempo. Necesitamos poco, pero bien invertido. Y hoy quiero darte algunos tips para que logres no estar tan cansada al final de día.


1- Establece una rutina (No se trata de horario específico, pero sí de hacer siempre lo mismo antes de la hora de dormir). ¿Esto cómo te ayuda? Tu cuerpo aprende a relajarse de poco a poco antes de ir a la cama. Son hábitos a los que el cuerpo y el cerebro se van acostumbrando. Esto no solo te ayudará a ti, sino a tus hijos si los tienes. Esto hace que los niños vayan a dormir más rápido y más relajados. (recuerda no ser dura contigo misma y con los niños o niñas, nuestro día como el de ellos pudo ser duro y alterar los patrones de sueño).